PRESENTACIÓN

La Especialidad en Inclusión Educativa y Diversidad pretende atender las necesidades, los intereses, el perfil y el ámbito laboral de los docentes de educación básica, y por supuesto busca la articulación, dosificación, profundización y continuidad entre la licenciatura, la maestría y el doctorado.

 

Considerando esos referentes, la especialidad en Inclusión Educativa y Diversidad, en la Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho”, constituye una de las expresiones del vínculo que debe existir entre los esfuerzos que realiza la normal en cumplimiento de su misión. Creemos que la consolidación de un sistema integrado de formación avanzada y de investigación constituye un reto y una prioridad estratégica en el desarrollo de la escuela normal.

 

Para ello, reconocemos la profesionalización como un elemento importante para entender la participación de la Escuela Normal “Manuel Ávila Camacho” en la oferta de estudios de especialidad y la participación del docente de cualquier nivel educativo, como una necesidad para su desarrollo profesional.

 

Mediante la especialidad, para los docentes de educación básica, es un doble reto hacerse de los conocimientos, habilidades y aptitudes para su desarrollo personal y profesional, en el ámbito de la inclusión y la diversidad, pero también traducirlos a su actividad laboral, de modo que efectivamente se provea de ellos a los alumnos de educación básica a fin de garantizarles un nivel de competencia que los habilite a lo largo, también, de su proceso de formación personal y profesional.

 

La Especialidad en Inclusión Educativa y Diversidad considera como prioritaria la orientación profesional en la formación, que incida de manera directa en las formas y calidad con que los profesores ejercen su práctica docente, pero también orientan la formación a la habilitación para el desempeño de funciones específicas como la administración y gestión educativa, la evaluación en sus diversos ámbitos y dimensiones, desde el ámbito de la inclusión y la diversidad, etcétera., así como con orientación a la investigación en la inclusión educativa y diversidad, la cual demanda otras condiciones de conocimiento, habilidad y aptitud propias del ámbito[1].  

 

En ese sentido, la especialidad en Inclusión Educativa y Diversidad supone que cada vez es mayor el reclamo social hacia el reconocimiento y el respeto a las diferencias étnicas, raciales, de género, entre otras. Los valores de equidad y justicia dan sustento a estos reclamos. Por eso, las políticas nacionales y de organismos internacionales, se han orientado, en los últimos años a dirigir sus programas e iniciativas en el renglón educativo, a brindar servicios de calidad.

 

El concepto de inclusión educativa lo hemos comenzado a escuchar y a utilizar con mayor frecuencia. Muchas veces, como sinónimo o sustituto de lo que en las últimas tres décadas denominamos como integración educativa o escolar, para referirnos a la integración de las personas con discapacidad a la educación básica.

 

Es importante tener en cuenta, que este concepto es bastante reciente y que por tanto, aún se encuentra en proceso de discusión y desarrollo. Como toda concepción nueva tiende a generar dudas y confusión.

 

Entonces podríamos preguntarnos ¿qué vamos a entender por inclusión educativa? ¿Cuáles podrían ser sus alcances y sus límites? Podríamos partir diciendo, que la inclusión educativa, recupera y pone el acento en la esencia misma de la educación común.

 

La escuela es el entorno en el que confluyen las problemáticas y es el espacio privilegiado para generar transformaciones sociales y la promoción de condiciones de calidad de vida para todos los alumnos. La escuela deberá considerar su modelo educativo para abrirse a la diversidad; la atención escolar de esta población es uno más de los esfuerzos por elevar la calidad educativa.

 

Frente a este gran desafío surgen de inmediato nuevas interrogantes y cuestionamientos. ¿Estamos en condiciones de aspirar a una inclusión educativa? ¿Qué barreras tendríamos que enfrentar? ¿Qué implicancias tiene una transformación de esta naturaleza en la gestión escolar, en el currículo, en las prácticas pedagógicas, en la evaluación, en la formación docente?

 

Mediante la especialidad estaremos en condiciones de debatir y reflexionar juntos en torno a este tema.

 



[1] Cfr. DGN-SEP, Situación actual de los estudios de posgrado dirigidos a la formación de profesores y directivos de educación básica y normal, México, 2002, p. 37, documento de trabajo.

viernes, 15 de mayo de 2009